Golpe al hígado | Hook al Higado | Boxeo en Las Rozas

Posted by | Marzo 18, 2019 | noticias | One Comment

Redactado por Juan Avellano. Instructor de Boxeo, Kick Boxing y Defensa Personal en Kisul Artes Marciales de Las Rozas.

Cada vez son más los alumnos que me preguntan sobre las consecuencias que puede tener un puño de boxeo o patada de kick o thai al hígado, o sobre por qué trabajo tanto el ataque a dicho órgano, así como su defensa en todo momento.

Si insisto tanto, es porque un fuerte impacto al hígado provoca un dolor insoportable, en el que las piernas dejan prácticamente de responder y uno pierde el control de su cuerpo. Yo personalmente lo he experimentado con una patada, que como muchos ya saben, me ha dejado tocado de por vida. No existen palabras para expresar la sensación de impotencia, frustración y dolor.

El órgano se encarga de limpiar la sangre, almacenar glucógeno (que es el principal alimento del músculo) y sintetiza ciertas proteínas. Está totalmente relacionado con el cerebro, de tal manera que está cubierto por numerosas conexiones nerviosas desde la cápsula que recubre todo el hígado.

Éstas terminaciones nerviosas mandan continuamente información al sistema nervioso autonómico, que es el encargado de controlar las acciones involuntarias de nuestro cuerpo: principalmente respiración, glándulas, ritmo cardíaco y circulación.

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Golpe al Hígado. Boxeo en Las Rozas

Cada impacto produce un cambio de presión en el hígado activando automáticamente todas las conexiones nerviosas y provocando una cadena de reacciones químicas y eléctricas que se expresan llevando al ser impactado al suelo directo, con extremo dolor.

El sistema nervioso autonómico reacciona reduciendo el ritmo cardíaco y dilatando todas las venas y arterias del cuerpo, lo que se refleja en una caída de la presión sanguínea. Los neurólogos explican, que esto provoca la caída instantánea para que el corazón pueda bombear todas las partes de nuestro cuerpo, especialmente no rompiendo el flujo con el cerebro.

Por ello no es posible controlar voluntariamente de ninguna manera las expresiones de respuesta que obtenemos ante tal efecto.

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